Cerebro y Conciencia

1.       El SNC y el SNA
2.       El cerebro como órgano central del SNC
3.       Áreas cerebrales
4.       Conciencia
5.       Conciencia y memoria
6.       Cantidad y calidad de la conciencia
7.       El procesamiento de información
8.       La conciencia del tiempo
9.       La mente, mapa virtual sin bordes
10.     El Yo tiene un cerebro
Bibliografía

El SNC y el SNA

 

Se denomina Sistema Nervioso Central (SNC) a aquella parte del sistema nervioso que hace posible las acciones conscientes y dirigidas. Esta localizado, en el cerebro. El Sistema Nervioso autónomo (SNA) también denominado vegetativo se asienta en la médula espinal y es responsable del funcionamiento de los órganos (corazón, riñón…) que no están sujetos a la voluntad y son autónomos de ella .

El cerebro como órgano central del SNC

Este órgano se asienta en la cavidad craneal cuya capacidad en los seres humanos es de 1500 cc. Esta capacidad determina, estadísticamente, el nivel de inteligencia porque va ligado al mayor desarrollo cuantitativa y cualitativo de las áreas cerebrales. Es tres veces superior a la de delfines y chimpancés, los animales con cerebro más cercano al nuestro

Áreas cerebrales

A partir de Broodmann (1878) se llegan a contar 57 regiones o áreas cerebrales que  están especializadas en  diferentes actividades, la visión, el lenguaje, etc. Pueden agruparse en tres básicas: las áreas sensitivas que reciben y filtran información que procede del entorno exterior o del estado de conciencia interior (cenestesia) áreas asociativas que relacionan y enlazan la información y áreas motoras que transmiten las respuestas y decisiones a los órganos corpóreos motores /sistema óseo, muscular)
Esta distribución de funciones no es rígida sino que la masa neuronal está dotada de cierta plasticidad . Cuando unas áreas se lesionan las demás tratan de sustituir su función. Así ocurre en las lesiones cerebrales cuyos efectos (hemiplejía, parálisis, etc.) pueden ser restablecidos con entrenamiento.

Conciencia

Desde el punto de vista neurológico, donde hay conciencia, la actividad cerebral se refleja en el electroencefalograma y en otros medios como resonancias magnéticas, ecografías, etc. Esta actividad, meramente eléctrica, es distinta si el individuo está dormido o despierto. La transmisión y conexión de señales se da tanto en la conciencia despierta (vigil) como en la onírica y en la aparente inconsciencia del sueño profundo .   
Un primer nivel de conciencia es la vigil o despierta en donde el animal está atento a lo que sucede en el entorno. El electroencefalograma plano es signo de muerte cerebral.

Conciencia y memoria

En los animales la conciencia es inmediata y de lo inmediato porque su cerebro no va más allá de 500 cc., de capacidad craneal, en las especies más inteligentes. Esa conciencia de corto plazo, resuelve los problemas que se presentan en cada momento y permite responder a las señales, beneficiosas o perjudícales que le llegan del entorno .
Esas respuestas vienen posibilitadas
1) por el código genético (ADN) que es la memoria de la especie. Almacena lo aprendido por ella, durante millones de años y permite al individuo sobrevivir en el medio para el que está programado .
2) Por el aprendizaje.  Este factor, debido a la escasa memoria y poca longevidad , apenas   permite variantes individuales.  Además, en el animal, la adaptación cristaliza y el individuo pierde adaptabilidad. El ser humano cuanto más adaptado esté mayor adaptabilidad obtiene. En el hombre,  su vida más larga que las demás especies, permite el aprendizaje en el marco de la experiencia. El desarrollo de las áreas asociativas busca espacio en el cráneo hasta la base occipital , lo que permite “enfriar” la información que le llega del exterior y hace posible el pensar, es decir, comparar percepciones, planificar, anticipar.
3) Esto explica porque los animales viven la infancia y la adolescencia en el seno materno, porque cuando nacen ya son aptos para sobrevivir con pocos cuidados y por poco tiempo. El individuo humano vive esas fases de su crecimiento en el entorno exterior, lo que indica que deberá aprender durante un plazo largo de 25-30 años, para desenvolverse, no sólo en el medio ambiente físico sino en el social .

Cantidad y calidad de la conciencia

A mayor memoria, mayor cantidad y calidad de la conciencia. La memoria humana no es una memoria mecánica sino inteligente lo que permite retener mayor cantidad de información, despejando la superflua y reteniendo la útil . El individuo debe seleccionar, filtrar lo que le conviene para desenvolverse en  los diversos entornos (físico, biológico, psíquico, social).

  1. Hay grados  de intensidad en la conciencia que pueden ser modificados por drogas y medicamentos pero la intensidad conseguida, por estos medios no atiende siempre, a la utilidad del animal humano sino sólo al placer . Además de inhibir las respuestas inteligentes y equilibradas, crea dependencia y otros efectos secundarios. Una función superflua si no se normaliza deteriora el cerebro y en consecuencia el comportamiento personal y social .
  2. La calidad de la conciencia se mide por la inteligencia y la capacidad de realizar sus proyectos, o sea, por la voluntad. Los test de inteligencia no son muy fiables puesto que todo animal, y más aun, el humano, ante las dificultades se supera. Si tiene un fallo en una habilidad, aprende otra, si es mal comunicador se dedica a la investigación. La inteligencia humana necesita del entrenamiento de la voluntad lo que le permite organizar su visión del entorno sin interferencias sensibles o pasionales. Una inteligencia sin voluntad se convierte en el individuo humano en mala conciencia que predispone a la negatividad, al nihilismo y a la escasa adaptación social.

El procesamiento de información

Todo organismo es un sujeto, una unidad de recepción y de emisión de señales con una finalidad objetiva: la supervivencia del todo. Su actividad, generalmente inconsciente , viene programada para que las partes beneficien al todo como una unidad y las actividades conscientes, para encontrar respuestas más inteligentes que resuelvan lo que el código genético no puede hacer.
 Las áreas asociativas del cerebro proporcionan un amplio espacio neuronal para seleccionar la información e interpretarla, estudiando las respuestas que le convienen al individuo para sobrevivir en el ecosistema en todos sus niveles. Para conseguirlo  el ser humano está dotado de una herramienta única que es la inteligencia.
La inteligencia  se sobrepone al instinto para perfeccionarlo o para alcanzar lo que el instinto no puede lograr. La señal que recibe la conciencia de que el animal  necesita agua,  mueve a un perro o a un elefante a buscar agua instintivamente, es decir, sin un proyecto consciente. El hombre, embalsa el agua de lluvia, excava pozos o construye plantas desalinizadoras.
Esa capacidad de pensar genera un mapa virtual del entorno, una representación del medio en que se desenvuelve. Ese mapa virtual no es sólo individual sino que viene enriquecido por la memoria colectiva del aprendizaje humano, la cultura que viene a ser un código de información seleccionada que se superpone al código genético.
El mapa virtual es un entorno interior poblado de representaciones no sólo del medio ambiente ecológico y social sino del pasado y poblado de proyectos de futuro. Ese  conocimiento inteligente ha llevado a la humanidad al progreso científico y tecnológico más sorprendente.

La conciencia del tiempo

Todo lo que ocurre en el mapa virtual de nuestras imágenes  está al servicio de la supervivencia del individuo y de su familia, grupo o entorno social. No es nada caprichoso.
En él hay una función privilegiada: la conciencia del tiempo .
El ser humano es consciente de existe durando un cierto tiempo . De este modo, por la observación de los cambios astronómicos y de las estaciones, incluye en su mapa virtual, la medida del tiempo en forma de calendarios, relojes, etc. Esta capacidad, tan fundamental, no es muy antigua no se conocen calendarios de más allá de 5.000 años a.de C .
El tiempo aparece en la conciencia como un material manejable. Puesto que mañana es probable que siga existiendo, puedo planear lo que haré mañana o dentro de un año. Esta función nos permite trabajar en el mapa virtual con “lo que no existe” .

La mente, mapa virtual sin bordes

Uno de los caracteres que tiene “lo que no existe todavía” es que nos pone menos limitaciones que lo que sí existe. De lo que haré mañana puedo pensar lo que quiera mientras no sea contradictorio . La conciencia del tiempo da lugar a la conciencia de posibilidad que es el fundamento de la lógica y la matemática. El principio de identidad nos dice que todo lo que no es contradictorio, es posible y lo que es posible debe ser pensado .
El pensamiento de  lo posible da lugar a unas representaciones virtuales que no son imágenes sino conceptos. Las imágenes son cosas mientras que los conceptos son posibilidades entendidas . Esas posibilidades no son construcciones que los hombres hemos creado
Los triángulos y las fórmulas químicas son lo que son. Si quiero agua, necesito H2O, si quiero edificios, necesitaré  un diseño en donde la creatividad se hace posible por moverse en el marco de una estructura matemática.  .
Los conceptos nos dicen lo que no existe pero puede existir. Es el mayor arma de que goza el hombre. Las imágenes son cosas físicas, los conceptos no son cosas físicas porque no caben en ningún espacio físico. La razón es que un concepto, por ejemplo, el concepto de árbol, incluyo los árboles presentes, los pasados, los futuros y todos aquellos que son posibles pero nunca existirán.
El cerebro es mortal, los conceptos, los números, las relaciones lógicas y matemáticas, no.
El ser humano se mueve en su mapa virtual con mayor ligereza que sobre su ecosistema físico.
El alma, lo que la física afirma, con razón, que no existe en un caaaampo de observación empírica, es la realidad vital más importante porque no admite limitaciones ni a la inteligencia ni a la libertad. Nos permite trabajar en el futuro, sin limitaciones de espacio-tiempo.

El Yo tiene un cerebro

 

El cerebro animal o humano no necesita de la conciencia inteligente para funcionar. Está al servicio del individuo. La percepción sensible misma es inconsciente pero inteligente. El individuo tampoco precisa saber cómo funciona el cerebro para su quehacer cotidiano. Su conducta enlaza la acción a los proyectos que son un sistema de conceptos. Como en todo organismo vivo, la conservación del conjunto es el fin último y ésta es la misión del cerebro. El Yo no es un simple resultado del habito de sentirse vivo sino que dirige el comportamiento echando mano de todos los órganos y facultades. La voluntad es el instrumento del Yo cuya base en las áreas motoras cerebrales , le permite pasar de lo concebido y querido a su materialización en el mundo físico, mediante la propulsión del sistema óseo y muscular . El trabajo del Yo tiene un horizonte más global que el del cerebro, que lo incluye aunque sin éste, no sería posible . El horizonte del tiempo ofrece un objeto inexistente, material específico del trabajo humano y el horizonte de los objetos matemáticos, tiene un valor virtual, infinito. Ambos horizontes traspasan los límites materiales del cerebro.
Por otra parte el registro de la conducta de un individuo humano a través de su vida, cristaliza en el pasado formando una identidad lógico-biográfica que le identifica , y que goza de irreversibilidad y.

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